AMANDA SÁNCHEZ

Sus flores, sus tonos pastel, su talento casero. No hay nada más bonito que lo de casa. Ella es la piel que demuestra que el arte hace el cariño, que la línea más corta entre dos personas es la risa, que compartir una raíz te hace bosque. Hace que reconozcas a los árboles como tú. Hasta cuando te sientes zarza. Ella es la inocencia de quien cree a ciegas, en las pinturas y en las personas. Ella es alegría contagiosa y talento adolescente, o sea rebelde, imparable, en constante cambio. Ella es una parte preciosa de Imaginautak y un ejemplo de pelea cuerpo a cuerpo por vivir del arte en una sociedad de Amancio Ortega. Zorionak por las victorias, lady Madrid. Y también por esas derrotas pasadas que hoy son el gesto maduro de una mujer en una lámina.

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